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Regla temporal de asilo de Trump deja a los menores no acompañados a la deriva.

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Regla temporal de asilo de Trump deja a los menores no acompañados a la deriva.

Actualmente “hay en curso más de 70,000 solicitudes de asilo” que están siendo tramitadas por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, una dependencia del Ministerio de Gobernación, advierte el grupo activista ‘Families Belong Together’. Y las esperas pueden demorar más de cinco años.


La regla temporal de asilo que el gobierno de Donald Trump puso en vigor en la frontera con México, que obliga a los migrantes que huyen de sus países a pedir protección primero en un tercer país antes de hacerlo en Estados Unidos, dejó a la deriva a miles de menores centroamericanos no acompañados en territorio mexicano.

“Estamos viendo una situación muy complicada desde que la medida entró en vigor el martes”, dijo a Univision Noticias Soraya Vásquez, directora de la organización Families Belong Together capítulo México, en Tijuana. “Esto (la regla) prácticamente ha convertido a México unilateralmente en un tercer país seguro sin que el gobierno lo haya aceptado. Es terrible”.

La regla impuesta por el gobierno de Trump estipula que las personas que quieren o buscan solicitar asilo en Estados Unidos “tendrán que pedirlo primero aquí y, si aquí se los niegan, entonces podrán hacerlo en la frontera. Y en eso pueden pasar muchos años”, advierte Vásquez.

No hay recursos

Families Belong Together dice que el gobierno de México no ha destinado recursos adicionales para enfrentar la crisis migratoria que se vive en la frontera con Estados Unidos. “Tenemos un incremento en el numero de solicitantes acá en nuestro país en un momento en que las instituciones no tienen cómo enfrentar esta situación, no se dan abasto, no tienen recursos”, dice la activista.

Vásquez refiere que actualmente “hay en curso más de 70,000 solicitudes de asilo” que están siendo tramitadas por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), una dependencia del Ministerio de Gobernación.

La agencia gubernamental, a su vez, dice en su página digital que el Instituto Nacional de Migración (INM) ha recibido, del 29 de enero al 11 de julio, en México, a “casi 20,000” extranjeros de América Latina y El Caribe solicitantes de asilo en Estados Unidos como parte de la política humanitaria de la actual administración.

La activista indica que el número de refugiados sobrepasa la capacidad de respuesta del gobierno mexicano, que los albergues están repletos de gente, hay hacinamiento y muchos solicitantes de asilo viven en las calles porque no tienen recursos ni oportunidades para sobrevivir la espera.

En enero Estados Unidos implementó un programa unilateral que regresa a México a solicitantes de asilo en la frontera, quienes deben esperar hasta que un juez de inmigración resuelva sus pedidos. Las cortes tienen casi 900,000 casos acumulados y a finales de mayo solo había 424 jueces.

Esperas interminables

Vásquez dijo además que las esperas para obtener asilo en México son tan largas como las que se están viendo en Estados Unidos. “A mayor cantidad de gente huyendo aumenta la angustia en México porque estas personas reclaman atenciones básicas y para eso se necesitan instalaciones y recursos que no tenemos”.

Inmigrantes haitianos que llegaron a México pidiendo asilo en 2016 “todavía no les han respondido. Y con la llegada de otros miles de migrantes estamos previendo que las esperas pueden incrementarse a cinco, quizás seis años o más. Y las capacidades del gobierno no han aumentado en la misma proporción”.

En cuanto a los Menores No Acompañados (UAC por sus siglas en inglés), clasificación que el gobierno de Estados Unidos comenzó a utilizar en el 2014 bajo el gobierno de Barack Obama, Families Belong Together denunció que ellos están en una situación que definen de “incertidumbre”.

“A esos niños ni siquiera se les permite llegar al punto fronterizo y pedir asilo en Estados Unidos”, indicó Vásquez. “Son interceptados y enviados al DIF” (Sistema Nacional DIF, institución rectora de la asistencia social en México) para ser procesados. “Y no los están dejando transitar libremente por México”.

Vásquez dijo además que “la ley dice que el estado es responsable de estos niños y, en lugar de privilegiar el interés superior de la niñez, que es reunirse con sus familias en Estados Unidos, no se les permite llegar a su destino y los deja aquí para su protección, pero en el fondo se quedan en un limbo”.

“Los UAC no tienen representación legal, nadie vela por ellos y no hay un protocolo que defina el procedimiento a seguir para estos niños. Y al final del día lo más probable es que los devuelvan a sus países de origen”, apuntó.

En cuanto al papel de los consulados con los menores no acompañados, la organización indicó que “no pueden hacer nada. Los cónsules no pueden ayudarlos ni hacer nada para que pidan asilo en Estados Unidos ni tampoco para que los retornen. Los dejan al cuidado del DIF hasta que cumplan 18 años y entonces los deportan. Esta regla temporal de asilo les está matando la esperanza”, dice Vásquez.

Le queda poca vida

Para las organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes, la regla provisional de asilo implementada por Trump esta semana tiene los días contados.

“Es muy parecida a lo que ya han hecho con otras iniciativas que han sido frenadas por los tribunales de justicia”, dice a Univision Noticias Matt Adams, director legal del Northwest Immigrant Rights Project en Seattle, Washington. “La administración está buscando cualquier manera de impedir, de bloquear a las personas la capacidad de obtener asilo en Estados Unidos”, indicó.

“Están cerrando un beneficio que provee el Congreso para que las personas que están huyendo de la persecución sufrida sean amparadas. Es muy parecido al otro caso que las cortes ya han amparado, la regulación que intentaron imponer el año pasado de negarle a las personas que entraron sin papeles no puedan aplicar por asilo. La corte dijo que no”, recordó Adams.

En noviembre del 2018 un juez de San Francisco, California, aseguró en un fallo temporal que “cualquiera que sea el alcance de la autoridad del presidente no puede reescribir las leyes de inmigración para imponer una condición que el Congreso ha prohibido expresamente”.

En una decisión de carácter temporal, en juez federal de distrito, Jon S. Tigar, prohibió al gobierno de Trump que niegue el asilo a los migrantes que crucen la frontera sur de Estados Unidos de forma ilegal.

Tigar dictó una orden de restricción temporal tras escuchar los argumentos de ambas partes en San Francisco. La petición fue presentada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y por el Centro por los Derechos Constitucionales, que interpusieron una demanda justo después de que Trump firmó una proclama en respuesta a las caravanas de migrantes que comenzaron a llegar a la frontera sur.

“Cualquier persona, no importa su estatus, puede aplicar para el asilo”, recordó Adams. “Lo que estamos viendo ahora es que el gobierno, usando otro método, quieren decir que no califican porque pasaron por otro país. Pero la ley dice que no importa cómo llegan a Estados Unidos, igual pueden calificar para pedir asilo”.

“En cualquier momento la corte fallará como lo hizo el año pasado el tribunal de San Francisco”, estimó Adams. “Y ellos (el gobierno) seguirán haciendo cualquier cosa para parar a los migrantes de color que vienen a Estados Unidos. Ese es el blanco del gobierno de Trump, parar a cualquier inmigrante de color que venga, no importa de dónde”, concluyó.

Por: Jorge Cancino

cortesía de:

Univisión Noticias 

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